8 de septiembre de 2010

La palabra periodística y su propio argumento

Más que la duda en los hechos periodísticos, me resulta más impresionante la liviandad con que los medios de comunicación tratan ciertos casos de real importancia, sin tener en cuenta las consecuencias que esto puede traer.



Los periodistas tienen un gran poder, el poder de la palabra, de informar verazmente a las sociedades. Y es esto justamente en lo que nos queremos detener a pensar ¿Cómo es que los medios de comunicación pueden emitir noticias sin tener la certeza de que éstos son reales?



Esto, nos trae a la memoria un hecho no tan actual, pero que causo gran impacto en toda la población. Es el caso de la familia Pomar; que para los que no recuerdan, eran una familia que vivía en la localidad de José Mármol, que durante un viaje a Pergamino desaparecieron. Luego de la denuncia por parte de la familia de la desaparición y durante los 24 días que estuvieron desaparecidos, absolutamente TODOS los medios de comunicación comenzaron a dar sus opiniones sobre que era lo que podía haber ocurrido, sin ponerse a pensar el daño que estaban causando a los familiares y amigos que buscaban a los Pomar. Las hipótesis iban: desde que se habían escapado debido a las deudas que tenían (La casa estaba en venta, el padre desocupado desde mayo no podía abonar la hipoteca. Se pensaba que existía la posibilidad de que el prestamista que le haya facilitado el dinero sea alguien peligroso), pasando por la posibilidad de un drama pasional (pensando que el padre había asesinado a toda la familia, tratándolo de golpeador y miles de atrocidades más) y atravesando toda clase de hipótesis descabelladas.



La sociedad, fuertemente influenciada por toda esta información comenzó a decir que los habían visto por varios lugares. Pero ¿por qué no se le dio relevancia al llamado al 911, de una persona que dijo haber visto un coche dado vuelta en la ruta un par de días luego de la mediatización del tema? No tenemos respuesta para esta pregunta.

Lo que queremos remarcar con este ejemplo es como los medios de comunicación difunden sus contenidos sin estar 100% seguros de su veracidad y como esto puede no solo dañar a muchas personas, sino que también influencian de manera errónea a la sociedad. Obviamente éste no es el único caso de difusión errónea de información, es algo que sucede todos los días y los medios no son capaces de por lo menos pedir disculpas a las personas afectadas.



Tendrían que enfocarse un poco más en el contenido, las fuentes y su veracidad.

Nuestro punto es, la duda desde lo que se debe o no difundir.

1 comentario: